Llega el final del año e irremediablemente doy una ojeada al 2007, un repaso a lo que ha sido mi vida en este periodo de tiempo. La verdad es que no me puedo quejar. Ha sido un año de consolidación de proyectos profesionales y también personales. Unos proyectos que seguirán y marcarán el nuevo año que llega. Quizás debería calificar el 2007 de año de buena cosecha. Los esfuerzos han dado frutos. Veo todo lo que ha pasado, todo lo que he conseguido y automáticamente me viene a la mente aquello de “si el grano de trigo no cae en tierra y muerte es imposible que dé fruto”. Ha valido la pena “morir” para “revivir”. Y esto es extensible también a la vida personal, a la vida interior. También ha dado frutos. Me veo sumergido de pleno en mi vida laboral, haciendo lo que me gusta, dedicándome al teatro. También me veo sumergido en la consolidación de un proyecto de fe que este año, en el mes de marzo, me llevará hacia una experiencia en Colombia que ya ha empezado a marcarme profundamente y que, estoy seguro, será un punto de inflexión en mi vida, un punto de llegada y de partida. Y como no, estoy sumergido en un ambiente familiar y de amistad que me llena de gozo y de ilusiones. Evidentemente no todo son alegrías. También ha habido problemas y dificultades. La enfermedad ha golpeado gravemente a quien más quiero, pero la esperanza nos empuja a superarlo. Así pues, sirva este momento de reflexión, esta plegaria (porque así entiendo yo el hecho de rezar, como una reflexión personal de vida) para dar gracias por todo lo vivido y por todo lo que queda vivir. Que el amor sesté siempre presente.
Feliz año 2008.
PD. Recuerdo que la primera vez que viajé a Chile, sólo llegar participamos en una eucaristía. Aquel momento fue muy especial, todo era nuevo, incluso la forma que tenían de rezar. En un momento de la celebración, el sacerdote nos invitó a decir en voz alta el nombre de alguna persona a quien queríamos poner en presencia de Dios. Me gustó mucho ese gesto y ahora quiero hacerlo personalmente en esta, mí oración de fin de año. Gracias por estar conmigo, por formar parte de mí: Jimmy, Nuri (que me diste la vida), Antonio (el padre, que aunque ya no está, siempre está), Lluís, Iolanda, Alba, Jordi, Jana, Agustina, Estanis (amigo del alma), Jesús, Aurelia (mi monja preferida), Óscar (que me espera en Colombia), Teresa (no dejaremos nunca de escribir), Eli (con quien seguro compartiremos una gran experiencia), y todos los que siempre estáis (ya sabéis quienes sois...)
Feliz año 2008.
PD. Recuerdo que la primera vez que viajé a Chile, sólo llegar participamos en una eucaristía. Aquel momento fue muy especial, todo era nuevo, incluso la forma que tenían de rezar. En un momento de la celebración, el sacerdote nos invitó a decir en voz alta el nombre de alguna persona a quien queríamos poner en presencia de Dios. Me gustó mucho ese gesto y ahora quiero hacerlo personalmente en esta, mí oración de fin de año. Gracias por estar conmigo, por formar parte de mí: Jimmy, Nuri (que me diste la vida), Antonio (el padre, que aunque ya no está, siempre está), Lluís, Iolanda, Alba, Jordi, Jana, Agustina, Estanis (amigo del alma), Jesús, Aurelia (mi monja preferida), Óscar (que me espera en Colombia), Teresa (no dejaremos nunca de escribir), Eli (con quien seguro compartiremos una gran experiencia), y todos los que siempre estáis (ya sabéis quienes sois...)


1 comentarios:
Albert,
Me he encontrado con tu blog buscando una imagen para carátula de un disco de Taize, disco que oigo (canto, rezo,...) cada mañana camino del trabajo en el coche
Me ha llegado hondo tu plegaria o reflexión auténtica basada en tu experiencia y de tu fe y amor en Jesucristo, que comparto. Te animo a que sigas contando lo que te pasa. Que el Señor te guíe de la mano allá donde quiera que vayas. Cómo tu mismo dices, aunque no se que hago aquí, hoy Dios quiere que este aquí. Esta frase/flecha es cierta en mi vida también.
Gracias de nuevo. Manuel
Publicar un comentario en la entrada