UTOPÍA: Plan, proyecto, doctrina o sistema optimista que aparece como irrealizable en el momento de la su formulación.
Hago un análisis del estado en que se encuentra mi vida en este momento. Muchos proyectos están consolidándose, siento como poco a poco el trabajo hecho con muchos esfuerzos, sin prisa, poco a poco, va dando su fruto. Trabajo en lo que me gusta y me siento feliz de poderlo hacer. Estoy conciliando mi vida laboral con la espiritual, haciendo que sean la una para la otra. Y esto hace que cada vez me sienta más cerca de Él. La familia sigue a mi lado y yo al suyo. La otra familia, la de los amigos que a veces son más familia, también está conmigo. Y, evidentemente, yo con ellos. Tengo a quien querer y me siento querido. Más que nunca. Y esto también hace que cada vez me sienta más cerca de Él. A más amor, más de Él en mi interior. Me faltan cosas todavía, muchas. De hecho creo que nunca lo tienes todo. Por suerte siempre hay nuevas cosas a lograr. Cosas por las que luchar y ilusionarse.
Pero hoy, haciendo este repaso, un pensamiento me ha invadido: ¡estoy tocando la utopía con las manos! Sí. Porque muchas de esas cosas que ahora tengo, que ahora me llenan eran utopías hace un tiempo. No creía que pudiera llegar a lograrlas nunca. Y en cambio, aquí están. Son mías. Aquellas utopías ahora son mías, forman parte de mí. Soy yo mismo.
Y esa sensación me empuja a andar hacia otras utopías que nacen a cada instante. Quizás algunas serán realmente irrealizables. Pero seguro que el camino será muy enriquecedor. Por suerte he aprendido a aprender de cada pasa que doy.
La utopía está en mis manos.
Monasterio de Les Avellanes, 1 de diciembre de 2007
Hago un análisis del estado en que se encuentra mi vida en este momento. Muchos proyectos están consolidándose, siento como poco a poco el trabajo hecho con muchos esfuerzos, sin prisa, poco a poco, va dando su fruto. Trabajo en lo que me gusta y me siento feliz de poderlo hacer. Estoy conciliando mi vida laboral con la espiritual, haciendo que sean la una para la otra. Y esto hace que cada vez me sienta más cerca de Él. La familia sigue a mi lado y yo al suyo. La otra familia, la de los amigos que a veces son más familia, también está conmigo. Y, evidentemente, yo con ellos. Tengo a quien querer y me siento querido. Más que nunca. Y esto también hace que cada vez me sienta más cerca de Él. A más amor, más de Él en mi interior. Me faltan cosas todavía, muchas. De hecho creo que nunca lo tienes todo. Por suerte siempre hay nuevas cosas a lograr. Cosas por las que luchar y ilusionarse.
Pero hoy, haciendo este repaso, un pensamiento me ha invadido: ¡estoy tocando la utopía con las manos! Sí. Porque muchas de esas cosas que ahora tengo, que ahora me llenan eran utopías hace un tiempo. No creía que pudiera llegar a lograrlas nunca. Y en cambio, aquí están. Son mías. Aquellas utopías ahora son mías, forman parte de mí. Soy yo mismo.
Y esa sensación me empuja a andar hacia otras utopías que nacen a cada instante. Quizás algunas serán realmente irrealizables. Pero seguro que el camino será muy enriquecedor. Por suerte he aprendido a aprender de cada pasa que doy.
La utopía está en mis manos.
Monasterio de Les Avellanes, 1 de diciembre de 2007


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada