viernes 28 de septiembre de 2007

¿Dios está muerto?

Ayer dos de mis alumnos, de 7 años, mantenían una animada discusión. Les vi, o más bien les oí por lo elevado de su tono de voz, y me acerqué a averiguar qué sucedía. Al verme, uno de ellos vio la oportunidad de que alguien mayor, una autoridad para ellos, validara su teoría frente a la de su compañero. Sin dudarlo y con voz muy clara me dijo:

- Albert, ¿verdad que Dios está muerto?

La pregunta me sorprendió y me descolocó totalmente.

- ¿Qué si está muerto? Evidentemente y sin dudarlo puedo afirmar que lo está. ¿Acaso no habéis visto su imagen por todos lados en la que aparece apaleado, clavado, desangrado, inerte y sin vida? ¡Pero si hasta la llevamos colgada del cuello! ¿Qué mejor prueba que esa? A ver, ¿Cuántas veces le pedimos cosas, que nos ayude a pasar un mal momento, que mire por la salud de un familiar, que nos indique el camino a seguir,… sin obtener respuesta? ¿Y qué me decís del mundo? ¿Quizás las guerras, la pobreza, el racismo, el hambre, la intolerancia, no son pruebas fehacientes de su muerte definitiva?

Evidentemente ésa no ha sido mi respuesta a pesar de que para muchos esos argumentos hubieran sido perfectamente válidos. Y yo me pregunto: ¿qué puede pensar realmente un niño frente a esa realidad que se encuentra día a día, frente a esos argumentos que nos pueden llevar a pensar que Dios está realmente muerto o que, en el caso de que no lo esté, es un incompetente o que quizás no tiene nada de todopoderoso?

En mi opinión la culpa de la muerte de Dios, porque realmente para muchos lo está, es la imagen que nos han enseñado y que desgraciadamente seguimos enseñando a las nuevas generaciones. Y creo que la clave está precisamente en ese verbo: enseñar. ¿Por qué no dejamos de enseñar a Dios y nos ponemos a vivir a Dios? Pongámonos a vivir ese Dios que está en el interior de cada uno de nosotros, el Dios que hay en quienes nos rodean: en la familia, en los amigos, en los compañeros. Vivamos el Dios de la ciudad, el de la naturaleza, el del trabajo. Vivamos el Dios de Dios: el AMOR. Ese Dios sí que nos escucha y nos da respuestas. Ese Dios sí que planta cara a guerras, pobreza, hambre, intolerancia. Ese Dios sí. ¡El amor sí!

Hoy el mismo alumno que ayer me planteó la pregunta ha vuelto a reclamar mi atención:

- Albert ¿esto que tiene la tortilla es atún?
- Sí.
- Ah, vale. Albert, ¿la tortilla es de queso?

Otro dilema filosófico que para él está al mismo nivel que la muerte de Dios: ¿una tortilla que lleva atún es una tortilla de queso? Reflexionemos.

27 de septiembre de 2007

domingo 16 de septiembre de 2007

Mi parroquia

Ésta es la Parroquia de San José, en la ciudad de Badalona. Ahí me bautizaron, recibí mi primera comunión y la confirmación. Podría decirse que en ese lugar empezó todo. Ahí empieza mi vida cristiana. Y en cambio, que distante me siento de ese lugar. Donde quizás debería encontrar un sentimiento especial, una conexión, no encuentro nada. Desde el principio. Nunca he notado su presencia en ese lugar. Por mucho que entre, que me concentre, que busque, no está. Imagino que otros si le encontrarán. ¿Porqué yo no? Supongo que es porque cada persona le encuentra de manera distinta. Recuerdo a una vecina que cada día rezaba el rosario. Ella le debía encontrar ahí, entre las bolitas que contaba con sus dedos para no hacer de menos y, supongo, tampoco de más. O los que le encuentran dejando una moneda en la misa del domingo...

En mi escritorio tengo una foto de mi padre. La miro y en sus ojos veo a Dios. ¿Cómo no verlo en quien me dio la vida? También tengo la pluma de un pájaro. Y ahí también le veo. Porque cierro los ojos e imagino un ave surcando el cielo azul. ¿Y cómo no verlo en algo tan maravilloso como es el mundo que nos sostiene? Y en la pared que hay frente a mi, un cuadro. Lo pintó mi mejor amigo. Ahí también está. Porque ese cuadro simboliza la amistad que nos une, el amor que nos une. ¿Y cómo no verlo en el amor si Él es el amor? ¿Porqué buscarlo en los lugares si es más fácil hallarlo en las personas, si el amor está en la gente?

Esa es mi verdadera parroquia: el amor por todos los que me acompañan día a día.


16 de septiembre de 2007

martes 11 de septiembre de 2007

Bajo las piedras milenarias

Camino sin destino.
Recorro las calles.
El azar es quien me guía.
Me detengo y levanto la mirada.
El enorme edificio me contempla silencioso.
La puerta está abierta.
Entro.
El silencio llena el espacio.
Ojos de yeso vigilan con mirada fija.
El olor a cera quemada se mezcla
con el perfume del incienso.
Me siento sobre la madera vieja
de un banco desgastado.
Observo el lugar como he hecho tantas otras veces.
Siempre es diferente.
Siempre es la primera vez.
Bajo las piedras milenarias cierro los ojos.
Respiro profundamente.
Pienso en silencio.
Pienso en ti.
Ruego por ti.
Abro los ojos y la mirada se dirige a la cruz.
Miro el cuerpo torturado que se muestra al mundo.
Parece que Él también me mira.
Cierro de nuevo los ojos.
Pienso en silencio.
Pienso en ti.
Ruego por ti.

23 de agosto de 2007

Hoy he visto el mundo con otra mirada

Hoy he visto el mundo con otra mirada. De pronto, todo lo que tenía a mi alrededor ha adquirido unos colores especiales, una claridad abrumadora, una belleza exultante. He visto una energía que nunca había percibido. Una energía que lo rodeaba todo, que lo invadía todo. Y también me ha invadido a mí: he sentido una emoción incontenible que surgía de lo más íntimo de mi ser, a la vez que una alegría se apoderaba de mí.


Me he sentido feliz de estar frente a frente con Dios.

15 de abril de 2006

lunes 10 de septiembre de 2007

Ángel


Ángel es una de las mejores personas que he conocido en mi vida. Puedo afirmar que era mi mejor amigo. Siempre estaba ahí para lo que fuera. Compartimos muchas cosas, confidencias, aficiones, excursiones, comidas, amistades, ... El día 16 de diciembre de 2001 nos dejó para siempre después de debatirse durante dos días entre la vida y la muerte. Tan sólo tenía 39 años. Aquellos días fueron muy oscuros y quedaron reflejados en esta serie de escritos.
* * *
Ángel
10 de julio de 1962 / 16 de diciembre de 2001

I

Ángel que vuelas en dirección al universo
buscando las estrellas.
Ángel que seguirás velando
por nuestras vidas.
Ángel que estarás por siempre
en nuestra memoria, día a día.
Ángel que no dejaremos nunca de amar.
Ángel nuestro.

II

El frío atraviesa la noche
y hiela nuestros cuerpos.
Tu vida se apaga
y hiela nuestros corazones.

III

Suenan los acordes.
Las notas se extienden con el viento.
Es la melodía para ti,
que ya no estás.
La escucho, me llena y se transforma...
Y ahora eres tu mismo quien la canta,
es tu voz que resuena
en lo más profundo de mi ser.
Allí restará como prenda
del tesoro más grande que me podías obsequiar:
es el recuerdo de tu amor
y tu amistad.

IV

¿Como no sentirse desvalido
si en momentos como éste
eras tú quien guiabas?

V

Adiós amigo.
¿Qué más puedo decirte?
De mi todo lo sabías
y no hace falta decir nada más.
Tus ojos todo lo veían,
no hacía falta palabras.
Ahora menos que nunca.
Las palabras se olvidan con el tiempo
pero los sentimientos,
aquellos que nos habitaban,
restan para siempre y nos mantienen unidos
para toda la eternidad.

VI

Dejadme ir al viento,
que ya formo parte de él.
Como brisa que vaga y penetra en los rincones,
abridme vuestros corazones.
Mi voz resuena en las montañas,
las palabras habitan dentro de las mentes.
Soy imagen que brilla en mar de plata,
recuerdo dentro de los ojos para quien está ausente.
Memoria infinita que lleva al pasado.
Anhelos y esperanzas que catamos.
De todos formo parte.
Sois herederos de un pensamiento,
de un afecto.
Herederos de mi amor.
Siempre unidos.
Siempre juntos.
Ahora y siempre.

VII

La noche fría y oscura,
manchada de blanco,
se lleva la vida.
La tuya... y parte de la nuestra.
¿Qué haremos?
¿Cómo pasaremos las noches de oscuridad que llegarán
si eras tú quién nos orientaba por ellas,
para salir de ellas?
Cómo no sentirse desvalido en estos instantes
que son terriblemente eternos...
Eras Ángel que escuchaba,
Ángel que guiaba,
Ángel que compartía,
Ángel que amaba...
Eras Ángel.
Pero el tesoro que nos queda es gran,
único.
Tu legado es aquello que nos mostraste,
aquello que nos dijiste,
lo que nos enseñaste,
lo que cantaste.
Somos tus herederos:
herederos de un pensamiento,
herederos de una mirada,
herederos de una voz,
herederos de tu amor.
Eres nuestro.
Ahora y siempre,
Ángel.
13 de enero de 2002

sábado 8 de septiembre de 2007

Proyecto Chile

Durante el curso 1995-1996, el equipo de pastoral juvenil de Misioneras Corazón de María de Catalunya elaboramos un proyecto de cooperación en Chile. Se trataba de organizar clases de refuerzo escolar para niños y de alfabetización de adultos en la población de Lo Sierra, en el sur de Santiago de Chile. En agosto viajamos 7 personas que, además de realizar lo previsto en el proyecto, nos incorporamos a las actividades diarias de la Capilla Madre de los Pobres: grupo solidario, reparto del vaso de leche, grupo de jóvenes, etc. También pintamos la capilla por fuera y participamos en el día de la solidaridad. Fue una experiencia inolvidable, de las que te marcan para siempre. Para mi el viaje a Chile es una frontera entre un antes y un después en mi vida. Aprendí mucho en Lo Sierra y por eso he regresado en otras ocasiones y estoy seguro que regresaré muchas más veces.
* * *
Grupo de refuerzo escolar

Pintando la capilla. La señora Mila del grupo solidario me decía:
"Albertico, pareces Miguel Angel pintando la capilla Sixtina"


Día de la solidaridad. Construcción de una habitación en una de las casas del Campamento Calama

El grupo de jóvenes de la Capilla

* * *

De regreso a casa escribí esto sobre la experiencia vivida:

¿PORQUE CHILE?

Cuando explico a la gente la experiencia vivida durante el verano del 96 en Chile, muchos acaban con la fatídica pregunta: ¿Y porqué ir tan lejos cuando en tu propio país, en tu ciudad, hay también gente necesitada?

Antes de marchar yo mismo me había hecho esa pregunta muchas veces. Y por única respuesta encontraba una necesidad, un impulso que me mandaba hacia aquella tierra. Y entonces venía la otra pregunta: ¿Qué me impulsaba a ello?

La respuesta la encontré en Lo Sierra.

Durante los días pasados allá encontré un amigo. En realidad era alguien a quien ya conocía desde hacía mucho tiempo. Alguien que siempre había estado ahí aunque nunca había notado su presencia tan cercana. Poco a poco, conforme iban pasando los días, los pobladores de Lo Sierra, los jóvenes, los niños del refuerzo, las mujeres del grupo solidario, las hermanas de la comunidad religiosa, los sacerdotes, me fueron acercando a ése nuevo amigo.

Y ahora un "quién" ha sustituido al "qué" y la pregunta es: ¿Quién me impulsaba a ello? Y la respuesta es : aquel que encontré entre la gente sencilla y humilde : ¡JESÚS!

Y la misma gente que me dio la primera respuesta, me aclaró la solución del porqué ir a otra tierra en lugar de quedarme en la mía.

Desde el primer momento, los habitantes de la población nos acogieron, no sólo en sus casas sino también en sus vidas. Jamás había recibido tanto afecto en tan poco tiempo. En cada día, en cada hora, en cada minuto vivido, me hacían sentir como si estuviera en mi propia casa. Y esa acogida hizo nacer en mí un sentimiento nuevo: ¡Aquella también era mi tierra!

Ahora estoy convencido de que si Dios nos ha dado el mundo no es para que lo repartamos dividido en trozos. Es para que vivamos en él, en Catalunya o en Chile. Es para que convivamos con todos sus habitantes, en Catalunya o en Chile. Es para que cuidemos siempre de él, en Catalunya o en Chile. Es para que nos sintamos ciudadanos del mundo estemos donde estemos.

El tiempo corre y cada día que pasa es uno menos que queda para que llegue el momento de regresar a Lo Sierra, a ese trozo de mundo que nos ha dado Dios, para convivir con los que ya son mis hermanos, para vivir en la que ya es mi tierra.


Octubre de 1996

viernes 7 de septiembre de 2007

La libreta


Hace unos años empecé a llevar conmigo una libreta en la que anotaba mis pensamientos e ideas, comentarios que escuchaba de otras personas, cosas que leía... Algunos de mis amigos y los chicos y chicas del grupo de pastoral juvenil que yo coordinaba la conocían como "la libreta negra". Cuado veían que la sacaba ya pensaban que me iba a poner filosófico... jejeje. Me gustaría ir compartiendo algunas de las cosas que hay en las varías libretas que he ido llenando hasta hoy día. Empiezo con esta anotación:

El día 1 de junio de 1996 escribí algo que escuché. No sé quien lo dijo pero recuerdo que me impactó mucho.

"Aún hoy encontramos quién dice: Jesús murió por nosotros. Y hemos de tener claro que Jesús no murió, fue ejecutado y eso es muy distinto. Y lo que hay que saber es porqué le juzgaron y porqué le ejecutaron".

jueves 6 de septiembre de 2007

Momentos de intimidad con Dios

Hace dos años, en el 2006, por motivos familiares pasé la Paskua lejos de casa. Ese año necesitaba bastante encontrarme con Él esos días, pero en el lugar donde estaba me fue imposible.


MOMENTOS DE INTIMIDAD CON DIOS

Te he notado, a veces,
muy cerca.
Hasta imprescindible
para continuar adelante.
Otras, como ahora,
no estás.
A pesar de eso
algo inexplicable
me lleva a buscarte una y otra vez,
para hablarte,
para sentirme de nuevo a tu lado.

Hoy, un Viernes Santo
de una Semana Santa cualquiera,
en una iglesia cualquiera
envuelta de una penumbra
espesa y penetrante,
me he encontrado frente a tu imagen,
cruel y sangrante como siempre,
y te he hablado de nuevo.
¿Porqué?
No lo sé.
Quizás para evocar cualquier otro Viernes Santo
en cualquier otra Semana Santa,
donde Tú y yo
compartimos momentos especiales;
donde estuviste a mi lado;
donde te sentí conmigo.

15 de abril de 2006

miércoles 5 de septiembre de 2007

Viaje a Taizé

En febrero de 2006 hicimos un viaje a Taizé con un grupo de jóvenes del Colegio Padre Manyanet de Barcelona, por iniciativa de mi gran amigo el Padre Oscar. Fue una experiencia de esas que se recuerdan toda la vida.
*

En la entrada de Taizé
*

Interior de la iglesia
*
Para quien no conozca que es Taizé, esto está extraido de la wed de la comunidad:

Taizé se encuentra en Francia, en el sur de la Borgoña. Es allí donde el hermano Roger fundó en 1940 una comunidad ecuménica internacional. Los hermanos se comprometen para toda la vida en el compartir de los bienes materiales y espirituales, el célibato y a una gran simplicidad de vida. Hoy la comunidad reúne a un centenar de hermanos, católicos y de diversos orígenes evangélicos, de más de veinticinco nacionalidades.

En el corazón de la vida cotidiana en Taizé, hay tres momentos de oración común. Los hermanos viven de su trabajo. No aceptan ninguna donación, ni regalos para ellos mismos. Algunos de los hermanos viven en pequeñas fraternidades entre los más pobres.

Desde finales de los años 1950, miles de jóvenes comenzaron a venir a Taizé para participar en los encuentros de oración y reflexión, semana tras semana. Así mismo, algunos hermanos de Taizé realizan visitas y animan encuentros, pequeños y grandes, en África, América del Norte y del Sur, en Asia y en Europa, como parte de una "peregrinación de confianza a través de la tierra".

Y si alguien quiere saber más:




El grupo en Taizé
*

MI EXPERIENCIA EN TAIZÉ

A nuestro regreso Oscar nos pidió que expresaramos nuestra experiencia por escrito. Esta es mi experiencia en Taizé:

A veces nos creamos muchas expectativas frente a algo que ha de suceder. En mi caso, me había creado muchas del viaje a Taizé. Había escuchado hablar, conocía testimonios de gente que había estado, había participado n el encuentro que se celebró en Barcelona el año 2000, había visitado la web... Todo hacía pensar que sería una experiencia inolvidable. Pero además, tenía la sensación de que pasaría algo, que tendría la oportunidad de vivir algo especial.

Al llegar mis sentidos se pusieron en alerta máxima: tenía que estar a punto para recibir esta “cosa especial”. El repique de campanas anunciando la plegaria de la noche, el olor al entrar en la iglesia, la sobriedad del altar, la luz de las velas, los cantos, el silencio... fueron un cúmulo de sensaciones gratificantes pero... nada más. Sólo sensaciones...

Entonces alguien hizo un comentario: “que silencio tan bonito”... Esto me hizo intuir lo que sucedería.

El resto del viaje estuvo lleno de esas sensaciones gratificantes: más ratos de plegaria, las comidas, las chicas y los chicos del grupo... Sí, gratificante.

De camino hacia casa pensé: muy gratificante pero no ha sucedido nada especial. Allí dónde teóricamente debía encontrarlo... no estaba. Y de golpe mirando a mi alrededor me vi rodeado de aquel grupo de adolescentes comentando lo que habían vivido, riendo, cantando, viviendo... Y una agradable sensación invadió mi corazón. ¿Qué no estaba? ¡Y tanto! ¡Estaba en cada uno de ellos!

Y entonces los olores, las campanas, el silencio, los cantos... todo quedó impregnado de esta cosa especial que yo buscaba: todo quedó impregnado ¡por Él! Taizé me ha dado la oportunidad de ver a Dios en los ojos de aquellos que me rodeaban, de aquellos con quienes compartía, de aquellos que son nuestro futuro. Y eso ha sido una cosa realmente especial.

Gracias por esta mirada de Dios.

14 de marzo de 2006

Jesús

Vi esta imagen de Jesús por primera vez en la casa de las Misioneras Corazón de María, en la población de Lo Sierra, en Santiago de Chile, el año 1996. Me cautivó su mirada y sobretodo su humanidad. Desde entonces siempre me ha acompañado.

Unción

En un "Fin de semana para tí", en el Monasterio de Les Avellanes, además de relajar nuestras mentes y nuestros espíritus, intentamos relajar también nuestros cuerpos. Yo recibí la ayuda de Elisenda, que además de brindarme un gratificante masaje, me brindó su amistad para siempre.
*

Las manos recorren el cuerpo.
El aceite se desliza por la piel.
El cuerpo se relaja.
Los músculos reaccionan.
La mente se pierde en el infinito.
Una música suena suave.
Una música...

Las manos recorren el cuerpo.

Es canción de cuna,
caricia oportuna.
El aceite marca el cuerpo
y, más allá, el espíritu.
Eres ungido.

Las manos recorren el cuerpo.

Relajan y abren.
Abren una puerta,
la puerta de los misterios.
El aceite hace deslizar
palabras que te entrego.
¿Sólo son palabras?

Las manos recorren el cuerpo.

Soy privilegiado,
soy el ungido.
Mi tributo a estas manos:
un trozo de alma
qué no es nada más
que un poco de amor.

Las manos recorren el cuerpo.

Manos...
Palabras...
Manos y palabras.


Para Elisenda
12 de mayo de 2007

Sigues pidiendo

Y tú sigues pidiendo.
¿Qué quieres?
No lo sé.
Te siento.
Te noto.
Te intuyo,
pero no entiendo el mensaje.
El mensaje...
¿Hay alguno?

Quiero acercarme.
No sé como hacerlo.
Camino hacia algún destino,
pero no conozco el destino.
¿Estás tú al final
del camino?

Seguiré caminando.


16 de agosto de 2007

Encrucijada

Los años pasan. Me muevo por la vida, por mi vida, sin un rumbo fijo. Esa es mi opción. Me acerco a las cosas que me gustan, a lo que muchos dirían “los placeres de la vida”. El amor se apodera de mí en cada segundo de mi existencia. Disfruto de ese amor. Lo vivo intensamente: el amor por todo lo que me rodea y también aquel otro amor, el dedicado en exclusiva a alguien especial. Pero algo no funciona. Algo en mi interior pugna por salir a la superficie. Y cuanto más me acerco a ese amor especial más ruge el volcán de mi alma. Cuanto más me acerco a lo humano, más me acerco a lo divino. Y me convierto, me transformo. Busco la forma de canalizarlo todo. Quiero lo humano, pero me atrapa lo divino. ¿Cómo salir de esa encrucijada?

12 de abril de 2007

Leer el Evangelio

Cada vez que pongo en mi voz sus palabras una especie de fuerza incontrolable se apodera de mi interior. El corazón me late más acelerado que nunca y experimento sentimientos paralelos a los que habitan en las palabras pronunciadas, como si las palabras fueran la expresión de mis propios sentimientos.

Es entonces cuando siento como si mi voz dejara de ser mía y pasara a ser su voz. Es entonces cuando su voz penetra con más fuerza dentro de mi ser, como si yo fuera un oyente más, como si no fuera mi voz la que habla... Es entonces cuando me siento instrumento, voz, mensajero ante aquellos que escuchan, frente de mí mismo.

Y también es entonces cuando aparece la maldita racionalidad humana que me hace sentir ridículo. Ridículo por dejarme llevar por esas cosas irracionales, sin demostración, producto de.... ¿mi imaginación? ¿O quizás ridículo por pretender ser instrumento, ser mensajero, ser voz... Por pretender sentirme... escogido?

Como siempre la lucha entre la racionalidad y esas sensaciones, que poco a poco se transforman en certezas, se vuelve feroz. Y pese al poder de la razón, el deseo interior espera con anhelo volver a sentirme... escogido.

8 de marzo de 2006

Fin de semana para ti

Les Avellanes, mayo de 2005
*
Un fin de semana para ti. Así se llama la actividad que los Hermanos Maristas organizan cada trimestre en el Monasterio de Les Avellanes. Desde el viernes al anochecer hasta el domingo por la tarde, las personas que allí se reunen invierten su tiempo en compartir, meditar, pasear, conocer... Una vivencia enriquecedora y necesaria para seguir el dia a dia de nuestra vida.

Paskua 2004

Este escrito lo elaboré después de la Pascua del 2004, celebrada en el Monasterio de Les Avellanes. Es el relato de una experiencia vivida que me marcó muy profundamente.

Soy actor. Cuando estás sobre el escenario representando un papel, eres tú quien controla la situación. Es el actor quien mueve los hilos del personaje. No puedes permitir que los sentimientos del individuo que representas pasen por encima de los tuyos. Es una cuestión de supervivencia: terminarías loco si cada vez que actúas te desprendieras de ti mismo y la personalidad del personaje te controlara a ti.Monasterio de Las Avellanas. Pascua de 2004. Viernes Santo. Lectura de la Pasión de Jesús de Natzaret. Yo, el actor, represento a Jesús. Soy yo quien controla al personaje: sus movimientos, sus gestos, sus miradas, las palabras, la intención con que son dichas esas palabras... Con plena conciencia llevo a mi personaje por donde deseo. Lo modelo a mi gusto, al gusto del espectador.“Aquí tenéis al hombre...” Las palabras de Poncio Pilato son la clave para avanzar hasta el centro de la nave. Una voz sigue narrando, mientras otras de entre el público empiezan a murmurar una palabra que poco a poco se convierte en un clamor: “¡crucifícalo!” Forma parte del guión... Un vacío inesperado se apodera de mi. Miro a mi alrededor y no veo nada. Solo siento voces. “¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!” Se clavan en lo más profundo de mi ser... Yo, Jesús de Natzaret, me siento vulnerable, traicionado, ultrajado, abandonado... Y yo, el actor, vacío y frío... terriblemente solo!La representación continua, pero ahora todo es pura inercia. No soy yo quien tiene el control. Es una fuerza inexplicable... Me siento instrumento para comunicar un mensaje. Me dejo llevar por... ¿Él?Todo ha terminado. La cruz está en el centro de la nave y Jesús de Natzaret está allí, inerte. Y yo, el actor, quedo en un rincón absorto en mis pensamientos, intentando asimilar la experiencia vivida, intentando encontrar respuesta a todas las preguntas que asaltan ahora mi mente.Es difícil encontrar respuestas. Es difícil encontrar una explicación. O quizás la respuesta es sencilla y única: he sido OKUPADO POR EL CRISTO.

El lema de la Paskua'04 fué: Okupados por el Cristo

Monasterio de Les Avellanes: un lugar especial

Este es el Cristo que hay en la iglesia del Monasterio de Les Avellanes. Este lugar está situado en la provincia de Lleida, en Catalunya. He querido empezar las entradas de este blog con esta imagen ya que el Monasterio es un lugar muy especial para mi, donde he vivido momentos realmente especiales, profundos. De aquellos que te hacen plantear muchas cosas. Y la imagen del Cristo también es especial: he cargado con ella en las dos ocasiones que escenifiqué la Pasión, experiencias muy importantes en mi vida espiritual. Y también frente a esta imagen he tomado decisiones importantes y estoy seguro que seguiré tomándolas en un futuro.