viernes 21 de marzo de 2008

Cuatro díaS

Cuatro días, reflexión poético-musical de la Pascua de Jesús, surgió como una propuesta para motivar los días de celebración de la Pascua Juvenil 2008 en la ciudad de Chia (Colombia). A partir de una breve introducción del Evangelio, que hace referencia a los acontecimientos sucedidos cada uno de los cuatro días de la Pascua, se sucede un texto que tiene un carácter poético y una canción. El objetivo es hacer reflexionar a quien lo escucha e introducirlo en el ambiente que reinará durante el día.



* * *


CUATRO DÍAS
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JUEVES

Del evangelio de Juan.

Se levantó mientras cenaba, se quitó el manto, se ató una toalla a la cintura y echó agua en un recipiente. Luego se puso a lavarles los pies a sus discípulos y se los secaba con la toalla.


Nos ha llamado.
Nos reúne alrededor de la mesa
y nos sorprende lavándonos los pies.

A mí nunca me lavarás los pies.
Si no te lavo, no podrás compartir conmigo.

Lávame entonces.
Lávanos a todos, todos los días.
El agua limpia,
el agua purifica,
el agua refresca.

Pero también habla de traición.
Traición...
¿Quién podría?

¿Seré yo?
¿Acaso soy yo?

Y la oscuridad se cierne
sobre cada uno de los presentes.
Todos estamos presentes.
Las miradas se cruzan.
Las sospechas recaen
sobre las almas sorprendidas
que se desmoronan lentamente.
Nos acusamos los unos a los otros.
Él observa desolado.
No hemos entendido nada.
Le dejamos solo.

¡No! Nunca te dejaré.
Serás el primero en hacerlo.

Tres veces negarás.
Tres veces.
Una tras otra: no, no, no...
Tres...

El silencio es tenso.
No sabemos que decir.
No hay palabras.
O quizás si las hay.
Pero no nos atrevemos a pronunciarlas.
Si lo hacemos
¿qué dirá la gente?
¿Qué dirán?
Siempre el maldito “qué dirán”.
Cobardes.
Quizás eso es lo que somos.

Y él sigue observando.
Y espera para tomar el pan,
para tomar el vino.

Canción: TAN SÓLO ES PAN


Tan sólo es pan,
tan sólo es vino.
Acéptalos.
Es la mirada,
es la sonrisa,
es la palabra.
Frutos del día.

El pan de hoy y de mañana.
De todos los días.
Come en silencio.
Soy yo.
A ti te lo ofrezco.
A ti te lo entrego
para ser por ti entregado.

Tan sólo es pan,
tan sólo es vino.
Acéptalos.
Es la mirada,
es la sonrisa,
es la palabra.
Frutos del día.

Ésta es mi copa.
Bebe de ella el vino del día.
Bebe en silencio.
Soy yo.
A ti te lo ofrezco.
A ti te lo entrego
para ser por ti entregado.

Tan sólo es pan,
tan sólo es vino.
Acéptalos.
Es la mirada,
es la sonrisa,
es la palabra.
Frutos del día.

Para ser por ti entregado (2).


La hora se acerca,
su hora está cerca.
Será la hora de todos,
hasta de aquellos que nos escondemos,
de los que corremos asustados.

¿Qué dirán? ¿Qué dirán?

Es la hora.
Es su hora.
Nuestra hora.