Foto: Diego Granados
* * *
SÁBADO
Del Evangelio de Marcos.
Después de ponerlo en un sepulcro que estaba cavado en la roca, hizo rodar una piedra grande a la entrada de la tumba. María Magdalena y María, madre de José, estaban ahí mirando dónde lo depositaban.
Nada.
Eso es lo que queda.
Silencio, desolación,
oscuridad y tinieblas.
Miradas perdidas sobre la madera vacía,
ensangrentada.
Sangre de un inocente.
¡Era inocente!
La piedra se cierra estrepitosamente
sobre la tumba
y cae como una losa pesada
sobre nuestra conciencia.
¿A quién encierra?
¿A él?
¿A nosotros?
Detrás de la piedra no queda nada.
Pero...
¿dónde está el delante y dónde el detrás?
¿Quizás es dentro del sepulcro
donde no queda nada
o el vacío rodea a los que están a fuera?
Escucha...
Nada.
Desconcierto, angustia,
devastación y destrucción.
Las risas de algunos
retumban en las mentes
y se clavan como flechas hirientes
en los corazones afligidos.
Los cobardes siguen escondidos
detrás de puertas y ventanas.
Algunos siguen huyendo.
No queda nada
pero ellos siguen huyendo.
¿Hasta cuando?
Las horas se hacen eternas.
No parece haber final.
Ni principio.
Ni nada.
¡Nada!
Canción: NADA
Del Evangelio de Marcos.
Después de ponerlo en un sepulcro que estaba cavado en la roca, hizo rodar una piedra grande a la entrada de la tumba. María Magdalena y María, madre de José, estaban ahí mirando dónde lo depositaban.
Nada.
Eso es lo que queda.
Silencio, desolación,
oscuridad y tinieblas.
Miradas perdidas sobre la madera vacía,
ensangrentada.
Sangre de un inocente.
¡Era inocente!
La piedra se cierra estrepitosamente
sobre la tumba
y cae como una losa pesada
sobre nuestra conciencia.
¿A quién encierra?
¿A él?
¿A nosotros?
Detrás de la piedra no queda nada.
Pero...
¿dónde está el delante y dónde el detrás?
¿Quizás es dentro del sepulcro
donde no queda nada
o el vacío rodea a los que están a fuera?
Escucha...
Nada.
Desconcierto, angustia,
devastación y destrucción.
Las risas de algunos
retumban en las mentes
y se clavan como flechas hirientes
en los corazones afligidos.
Los cobardes siguen escondidos
detrás de puertas y ventanas.
Algunos siguen huyendo.
No queda nada
pero ellos siguen huyendo.
¿Hasta cuando?
Las horas se hacen eternas.
No parece haber final.
Ni principio.
Ni nada.
¡Nada!
Canción: NADA
No hay palabras.
No hay miradas.
No hay sonrisas.
No hay nada.
Los recuerdos son oscuros,
son amargos y confusos.
Un silencio que traspasa.
Son espinas,
son los clavos
y después, nada.
No hay palabras.
No hay miradas.
No hay sonrisas.
No hay nada.
Los recuerdos son oscuros,
son amargos y confusos.
Un silencio ensangrentado.
Es la lanza,
el olvido.
Y después, nada.
No hay palabras.
No hay miradas.
No hay sonrisas.
No hay nada.
Los recuerdos son oscuros,
son amargos y confusos.
Nada.
¿Nada?
Busca, piensa.
Recuerda.
Recuerda sus palabras.
Pan y vino.
Sus palabras
y el pan
y el vino.


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